Cómo dar un giro a tu vida
“...QUE ME DEJES IR AL CAMPO A RECOGER ESPIGAS EN POS DE AQUEL A CUYOS OJOS HALLE GRACIA...” (Rut 2:2)
Rut dio un giro a su vida después de encontrarse viuda, sin dinero y sin hijos. ¿Cómo? Primero, escogió a la tutora apropiada. Dijo a Noemí: “...A dondequiera que tú vayas, iré yo...” (Ruth 1:16). No fue una traba el hecho de que Noemí era judía y ella gentil, ni tampoco el que su suegra fuera mucho mayor que ella. Seguro que hubo momentos en que no se entendieron; lo cierto es que cuando Dios quiere ampliar tus horizontes, pondrá a alguien en tu vida con diferentes experiencias y formas de ver las cosas. Noemí fue como los ojos y los oídos de Rut en un ambiente que ésta desconocía; fue también su tutora y guía para encaminarla a su destino. Dios está levantando líderes con soluciones a los problemas de hoy en día. Si esperas ser llamado a filas, identifica a aquellos que Él ha mandado para prepararte. Ya sea que te animen, consuelen, corrijan o exhorten, recuerda las palabras de Jesús: “El que reciba al que yo envíe, me recibe a mí...” (Juan 13:20). Segundo: Se fue al campo correcto. Ruth dijo: “...Te ruego que me dejes ir al campo a recoger espigas en pos de aquel a cuyos ojos halle gracia...” (Ruth 2:2). Había hambre en Moab, pero no en Belén. Así que Rut dejó la comodidad de lo que le era familiar, dio un paso de fe y no sólo sobrevivió, sino que prosperó ostensiblemente. Esta joven acabó casándose con Booz, el dueño del campo, y llegó a ser parte de la familia del Rey David y de Nuestro Señor Jesucristo. ¡Eso sí es un cambio de vida! Para llevar a cabo el plan de Dios para tu futuro, tendrás que estar en contacto con personas apropiadas y encontrarte en el lugar adecuado. Por ello, pide a Dios que te guíe.
Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday
"Por amor de Sion no callaré y por amor de Jerusalén no descansaré... hasta que restablezca a Jerusalén y la ponga por alabanza en la Tierra..." (Isaías 62:1,7)
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