Aprende a delegar
“...EL TRABAJO ES DEMASIADO PESADO PARA TI Y NO PODRÁS HACERLO TÚ SOLO” (Éxodo 18:18)
El antiguo presidente de los Estados Unidos Ronald Reagan decía: “Rodéate de la gente más competente que puedas conseguir, delega autoridad, y no interfieras.” Sin embargo, en nuestro anhelo de servir a Dios aceptamos responsabilidades que “son demasiado pesadas para nosotros.” Moisés pasaba cada minuto del día escuchando quejas de una cola interminable de personas. Hasta que su suegro le dijo: “Desfallecerás del todo, tú y también este pueblo que está contigo...” y le recomendó que nombrara a líderes, “.....así se aliviará tu carga, pues ellos la llevarán contigo” (Éxodo 18:22). Era una solución satisfactoria para todos: por un lado, la gente recibía ayuda más rápido; por otro, Moisés se podía dedicar a ser mejor dirigente.
Escribe un maestro de la Biblia: “Uno de los mayores retos... es identificar aquello que Dios no quiere que hagamos. Amamos a Dios, y a su pueblo, y vemos que hay gran necesidad. Pero a veces las buenas intenciones pueden causar más perjuicio que beneficio... cuando te des cuenta de una necesidad, no presumas inmediatamente que Dios quiere que intervengas. Sólo deberíamos ministrar allí donde Dios nos da instrucciones claras de que lo hagamos. Si te sientes abrumado... a lo mejor estás haciendo más de lo que Dios te pide. Ora acerca de las tareas que tienes entre manos, a fin de que ni tú ni los que te rodean perdáis lo mejor de Dios para vosotros.”
Añade Jon Walker: “Imagínate si Dios te hubiera llamado para ser el Miguel Ángel de esta generación, pero tú estuvieras tan ocupado en otras cosas –cosas buenas- que nunca te pudieras dedicar a pintar y esculpir. Te perderías lo mejor porque te distrajiste con la persecución de lo bueno. ¡Qué decepción tan grande...! para Dios y para las personas que habrían sido bendecidas si te hubieras centrado en el propósito para el cual fuiste creado.” Aprende a delegar. Suelta las cargas que Dios nunca quiso que llevaras y dirige todos tus esfuerzos a aquello a lo que has sido llamado.
12 de diciembre Tres principios vitales
“…EL SEÑOR DA LA SABIDURÍA…” (Proverbios 2:6)
Para tener éxito en la vida debes tener presente estos tres principios: 1) Identifica lo que es importante. Se cuenta de una familia que abandonó la ciudad para irse a vivir al campo. Querían dedicarse a cuidar vacas, por lo que compraron un rancho. Un amigo los visitó y les preguntó qué nombre le habían dado al Rancho. El padre dijo: “Yo quería ponerle El Flying- W, pero mamá quería que se llamara El Suzy-Q, a uno de nuestros hijos le gustaba el nombre Bar-J y nuestra hija prefería El Lazy-Y. Para contentar a todos, le dimos el nombre de “El Rancho Flying-W, Suzy-Q, Bar-J, Lazy-Y”. El amigo preguntó: ‘¿Y qué tal las vacas?’ Respondió el padre: ‘No tenemos. No sobrevivieron el marcado a fuego con tanto nombre.’ Vamos, identifica lo que es de verdad importante. 2) Organiza bien tu tiempo. Muchos somos como el dueño de una tienda que pasó tanto tiempo limpiándola que se le olvidó abrir la puerta. La razón por la que tienes un negocio es para servir a los clientes y sacar beneficios, no para distraerte con cosas superfluas. Haz que tus decisiones importantes se basen en una escala de prioridades. Y si necesitas ayuda para identificarlas, pídeselo a Dios “porque el Señor da la sabiduría y de su boca proceden el conocimiento y la inteligencia” (Proverbios 2:6). 3) Aprende a motivarte a ti mismo, porque muchas veces, nadie más lo hará. Cuando David fue víctima de una tragedia, leemos: “…Cobró ánimo y puso su confianza en el Señor su Dios” (1 Samuel 30.6 NVI). Tú tienes que aprender a hacer eso también. Escribe Judas: “…Edificándoos sobre vuestra… fe, orando en el Espíritu Santo” (Judas 20). Para tener éxito en la vida, tienes que aprender a animarte a ti mismo, a orar y a edificarte.
Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday
"Por amor de Sion no callaré y por amor de Jerusalén no descansaré... hasta que restablezca a Jerusalén y la ponga por alabanza en la Tierra..." (Isaías 62:1,7)
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