“Sinoque, siguiendo la verdad en amor, hablando con la verdad, viviendo conla verdad, haciendo las cosas con la verdad, crezcamos en todo en aquelque es la cabeza, esto es, Cristo.”1
Una lectora de Encuentros Diarios pregunta, “Estoy en mis cincuentas y mi madre aun me controla con la culpa. ¿Qué puedo hacer para detenerla?”
Tan extraño como parezca esta mujer no está sola en esta situación deninguna manera. Algunos padres desean controlar a sus hijos adultoshasta el día de su muerte.
Mi respuesta a esta mujer fue, “No puede detener a su madre de ser unapersona que gusta hacer sentir culpables a los demás, pero usted sipuede dejar de ser la persona que atrapa/acepta la culpa.”
El echar la culpa y el aceptar la culpa son dos caras de la mismamoneda. Los que disfrutan de culpar sólo le tiran la culpa a los que laaceptan…y ambos participan en “esta danza de culpabilidad” (esto esculpa falsa). No se puede tener una sin la otra. Ambos tienen la mismanecesidad de ayuda. El hecho es que nadie me puede hacer sentirculpable o cualquier otra cosa sin mi cooperación y mi permiso.
Lo que hace la persona que le gusta culpar a los demás es su propioproblema. La forma en la que respondo es siempre mi responsabilidad. Esdecir, si soy un receptor de culpabilidad, ese es mi problema y miresponsabilidad es la de superarlo. Y mientras que yo no puedo detenero cambiar a la otra persona, puedo cambiarme a mí mismo y dejar decapturar/aceptar la culpabilidad que otros tiran en mi dirección.
Para cambiar yo tengo que reconocer mi parte y admitir que, tambiéntengo un problema. Soy un receptor de culpabilidad porque probablementelo aprendí en la infancia y temo a decir no por miedo a no seraceptado, o porque le temo al conflicto. Pero además de todo esto,cuando permito que se me controle por medio de la culpa o cualquierotra cosa, me siento frustrado y enojado.
Hay dos cosas que tenemos que hacer para dejar de ser un receptor deculpabilidad. Una es a largo plazo. La otra es a corto plazo. En cuantoal largo plazo, es necesario seguir trabajando en mi propiocrecimiento, de manera que pueda desarrollar una autoestima saludable,y no me moleste decir no a alguien independientemente de si les agradoo no. Para obtener resultados inmediatos, una de las cosas más útilesque se puede hacer es reconocer inmediatamente cuando alguien estáintentando hacernos sentir culpables y decir amablemente, pero confirmeza, “¿no estás intentando hacerme sentir culpable?”
Por supuesto lo negarán, pero si usted continua respondiendo de estamanera, no pasará mucho tiempo antes de que dejen de lanzar la culpa ensu dirección y busquen a alguien más a quien culpar.
Los mismos principios de recuperación se aplicarán si usted es unapersona que culpa a los demás. Necesita entrar en un programa decrecimiento de manera que pueda desarrollar una autoestima saludablepara aprender a no tratar de estar en control de cada situación parasentirse bien acerca de si mismo. Reconocer lo está haciendo y ve cómoesto es perjudicial para usted y para otros y, con la ayuda de Dios,poco a poco dejara de hacerlo.
Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, Si atrapo o echo culpas,por favor ayúdame a verme a mí mismo como tú me ves, confróntame conlas fallas de mi carácter, y guíame hacia la ayuda que necesito pararecuperarme, para seguir a la verdad en amor, hablando con la verdad,viviendo con la verdad, haciendo las cosas con la verdad, y así ser masy mas como Cristo. De todo corazón en el nombre de Jesús, Amén.”
1. Efesios 4:15 (TLB)(NLT).
"PERO EL QUE NO TIENE ESTAS COSAS ES MUY CORTO DE VISTA." (2 Pedro 1:9)
Bryan Dyson, anterior Vicepresidente de Coca Cola dio un discurso en laceremonia de graduación de la Universidad de Georgia en 1996. Seexpresó así: 'Imaginad que la vida es un juego en el que estáishaciendo malabarismos con cinco pelotas. Éstas son: el trabajo, lafamilia, la salud, los amigos y el espíritu. Pronto os daréis cuentaque la pelota del trabajo es de goma. Si se te cae, rebota. Pero lasotras cuatro: familia, salud, amigos y espíritu son de cristal. Sidejas caer alguna de esas, sin duda quedarán rayadas, con marcas, conmuescas, dañadas o incluso totalmente rotas. Nunca serán igual después.Debéis entender esto y esforzaros por mantener un equilibrio envuestras vidas.'
Muchas de las personas a las que admiramos no tienen ese equilibrio:quizás puedan crear grandes iglesias o empresas, pero no grandesrelaciones. Salomón dice así: ".Me pusieron a cuidar las viñas, mas miviña, que era mía, no guardé." (Cantares 1:6). Algunos pastores queenseñan la importancia de edificar familias sólidas, a veces críanhijos llenos de resentimiento porque su padre no les dio suficientetiempo y atenciones y se les dijo como razón: 'Tenemos quesacrificarnos por Dios y por el ministerio.' ¿En qué áreas necesitasequilibrio? Tratando de no dejar caer la pelota de tu vida pública, tencuidado de que no se te caiga la pelota de tu vida personal, la que másvale. La Biblia dice así: ".Añadir a vuestra fe virtud; a la virtud,conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio,paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y alafecto fraternal, amor. el que no tiene estas cosas es muy corto devista." (2 Pedro 1:5-9)
Debbie Gass,?con la colaboración de Ruth Gass Halliday?
"Por amor de Sion no callaré y por amor?de Jerusalén no?descansaré
... hasta que?restablezca a Jerusalén y la ponga por?alabanza en la Tierra..."? (Isaías 62:1,7)