Enriquezca su vida familiar — 2da parte
“El amor debe ser sincero. Aborrezcan el mal; aférrense al bien. Ámense los unos a los otros con amor fraternal, respetándose y honrándose mutuamente.”1
Eviten las palabras inflamatorias.
Para enriquecer su vida familiar, también es importante evitar palabras inflamatorias como, "Tú nunca" o "Tú siempre." Tales declaraciones rara vez son verdaderas. También es necesario evitar el rebajar a los demás. Son ligeras expresiones de hostilidad. Es mejor admitir cuando nos sentimos lastimados o heridos.
En su libro, Una Respuesta a la Comunicaciones Familiar, H. Norman Wright habla acerca de un estudio que comparó a parejas felizmente casadas con parejas que no son felices. El estudio demostró que las parejas felizmente casadas:
1. Hablan más el uno al otro.
2. Transmiten la sensación de que han comprendido lo que
se les dijo.
3. Tienen a su disposición una gama más amplia de temas
de que hablar
4. Conservan los canales de comunicación y los mantiene
abierto sin importar lo que sucedió
5. Mostraron más sensibilidad a los sentimientos de su
pareja
6. E hicieron más uso de técnicas no verbales de
comunicación.
El pasar más tiempo juntos es igualmente importante para el fortalecimiento de las relaciones familiares. Cuando las parejas están demasiado ocupadas para ello, están demasiado ocupadas.
Las familias deben tener en cuenta si un padre o madre debe de rechazar una promoción si esta significa menos tiempo en casa o si los padres deben limitar la participación en actividades que permitir la unidad familiar.
Los conflictos también deben de enfrentarse y manejarse de manera creativa.
“Cuando una pareja de casados dice que nunca han tenido un desacuerdo, mienten, tiene mala memoria, o alguien en la pareja ha recibido un cero en la relación,” dice Clark Hensley, director de la Comisión de acción cristiana de Mississippi.
Dondequiera que las personas viven juntas es inevitable tener algún conflicto. Las diferencias y frustraciones (incluyendo la administración de dinero y problemas sexuales) deben de ser discutidas y resueltas. Si no lo son, eventualmente serán actuadas a través de depresión, mala salud o el rompimiento de las relaciones.
Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, por favor ayúdame a comprender lo que es necesario para desarrollar una amorosa relación de familia. Y ayúdame a practicar y a vivir lo que he aprendido. Gracias por escuchar y responder a mi oración. De todo corazón en el nombre de Jesús, Amén.”
Continuará…
1. Romanos 12:9-10 (NLT).
¡Míralo y vivirás!
"PARA QUE TODO AQUEL QUE EN ÉL CREE NO SE PIERDA. TENGA VIDA ETERNA" (Juan 3:15)
Cuando Jesús le dijo a Nicodemo: "Tienes que nacer de nuevo", este erudito hebreo no lo entendió. Entonces Jesús le explicó que en el proceso de dar a luz, el niño deja que sea la madre la que haga el trabajo. 'Debe haber algo más' pensó Nicodemo. Entonces, refiriéndose al libro favorito de este intelectual, la Torá, Jesús le dijo: ".Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado, para que todo aquel que en Él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna" (Juan 3:14-15). ¡Con eso, sí le quedó claro!
Después de que Dios oyera tantas quejas del pueblo de Israel que le hastiaron, ".envió. serpientes venenosas. y así murió mucha gente de Israel" (Números 21:6). Los supervivientes rogaron a Moisés que implorara a Dios misericordia. "Y el Señor le respondió: Hazte una serpiente ardiente y ponla sobre una asta; cualquiera que sea mordido y la mire, vivirá" (Números 21:8). Los israelitas que habían sido mordidos por la serpiente encontraron su sanidad al mirar al asta; los pecadores encuentran la salvación al mirar a Cristo. ¡Míralo y vivirás! Es tan sencillo que nos cuesta aceptarlo. Pensaríamos que sería necesaria una cura más compleja. Seguro que Moisés y su pueblo también habrían pensado que tendría que ser más difícil: elaborar un ungüento, aplicárselo los unos a los otros, o al menos esforzarse para conseguirlo. Solemos decir: "Dios ayuda a los que se ayudan". Pero Jesús dice: "Cree solamente". Crees que la silla va a aguantar tu peso, por eso te sientas en ella. Confías en que cuando des el interruptor, va a haber luz, así que lo aprietas sin pensarlo. Constantemente confías en que la corriente eléctrica que no ves puede hacer algo que tú no puedes hacer. Jesús te está pidiendo que hagas lo mismo hoy con Él.
Debbie Gass,?con la colaboración de Ruth Gass Halliday?
"Por amor de Sion no callaré y por amor?de Jerusalén no?descansaré... hasta que?restablezca a Jerusalén y la ponga por?alabanza en la Tierra..."? (Isaías 62:1,7)