Mensaje de Exito:
2 Samuel 24; 12: «Ve a decirle a David: "Así dice el Señor:
Te doy a escoger entre estos tres castigos; dime cuál de ellos quieres que te
imponga." Entonces Gad fue a ver a David y le preguntó:
-- ¿Qué prefieres:
que vengan tres años de hambre en el país, o que tus enemigos te persigan
durante tres meses, y tengas que huir de ellos, o que el país sufra tres días de
peste? Piénsalo bien, y dime qué debo responderle al que me ha enviado.
»
Una de las cosas más poderosas que tenemos es poder tomar decisiones.
La decisión es una herramienta poderosa porque es dónde yo voy a ir con
mi vida. Estoy en el lugar que estoy por las decisiones que tomé en mi ayer.
Las decisiones que tome hoy serán las que me lleven a mi
futuro.
Decisión es una semilla que tiene una cosecha. Una buena
decisión trae miles de bendiciones.
Cuando Dios le dijo a David que no contara cuántos recursos tenía, David hizo
lo que quiso.
Cuando David hizo el censo, el profeta le dijo que como había
tomado una mala decisión; tenía que elegir entre tres castigos. David eligió
tres días de peste, por lo que murieron 70 mil personas.
Dios le dio a elegir entre tres consecuencias negativas porque David tenía
que aprender que cada decisión trae
consecuencias.
Las decisiones bajo crisis,
traerán más crisis.
Si decido en crisis mi cosecha será
crisis.
Si las decisiones son impulsivas, la cosecha será de
impulsividad.
Cuando decido en base a reacciones emocionales,
cosecho más impulsividad.
Cuando decidís por pecado cosechás más pecado.
David tenía que estar en la guerra por ser el rey, pero sin embargo se había
quedado en su casa, lo que hacía que estuviera en pecado. Durante ese tiempo él
vio a una mujer bañándose por la ventana a la que mandó a violar.
Al estar en
pecado por ocio, cosechó más pecado violando y, cuando esta mujer quedó
embarazada, David mandó a matar al marido; porque un pecado siempre trae
otro.
Cuando decidís pecar, tu cosecha va a ser lo mismo que hagas pero
multiplicada.
Tenemos doble autoridad; en el cielo y en la
tierra.
Dios nos ha dado autoridad para funcionar en la tierra.
Nosotros somos tierra, venimos de la tierra y Dios nos regaló la tierra para
funcionar en ella con éxito.
Con sabiduría podemos actuar exitosamente, ya que es un don que Dios nos dio a todos para funcionar en la tierra.
Sabiduría no es información, sabiduría es saber vivir.
La sabiduría es
aprender el 'por qué' de las cosas.
Hay varios niveles de
sabiduría:
1. Sentido común.
2. Aprender el 'por
qué' de las cosas
3. Saber cómo actuar.
La sabiduría se adquiere con ganas de aprender y crecer.
Para funcionar en lo sobrenatural necesitamos revelación, que es una verdad que Dios revela e impacta a nuestro espíritu. La revelación es una llave que mueve el mundo sobrenatural.
Cuando David tomó una mala decisión, recibió del profeta una revelación,
porque hay un momento en el que la sabiduría humana ya no funciona y necesitamos
movernos en el mundo espiritual.
El profeta le dijo que levantara un altar
para Dios, en el mismo lugar donde iban a sacrificar a Isaac. Cuando David
levantó el altar, cesó la mortandad.
Nunca le pediré a Dios ni a la gente que levanten mi
espíritu.
Aprendé a ministrarte a vos. Remové al Espírtu Santo que
está dentro tuyo. Motivate, bendecite.
Unidad interna, victoria
externa.
Hay gente que no tiene unidad interna. Por momentos cree y
por momentos no cree lo que declara.
La unidad interna se logra repitiendo
la palabra.
Antes de decidir, mientras decido y después de
decidir, levantaré un altar de comunión con Dios.
David levantó el
altar y le pidió a Dios de estar con Él.
Cancelá tus malas decisiones
construyendo un altar para Dios y pasando tiempo con Él.
En ese lugar Dios canceló las consecuencias de las malas decisiones y, en ese mismo lugar Salomón edificó un templo para Dios; porque cuando uno se anima a conectarse con Dios, sus hijos serán bendecidos por mil generaciones.
Recordá que la tierra en la que sufriste, se está sanando y te taparán las bendiciones.