. Cuando sientes ansiedad y angustia. Segunda parte
"POR NADA ESTÉIS ANGUSTIADOS..." (Filipenses 4:6)
Todos pasamos por momentos donde tenemos que elegir entre la fe y la ansiedad. La mujer atrapada en una relación abusiva que tiene que escoger entre pedir ayuda, acabar con la misma o quedarse estancada. El joven que se siente presionado a tomar droga debe elegir entre ceder ante la presión o decir "no" e irse. Una persona a quien le angustia la idea de la muerte puede leer la Palabra de Dios, hablar con un amigo o consejero, o seguir con esa ansiedad. La Biblia dice: "...El justo está confiado como un león" (Proverbios 28:1). Pero tú dices: 'Ahora mismo no me siento como un león.' ¡La valentía no elimina la ansiedad, sino que se sobrepone a ella! Decía David: "¡Espera en Jehová! ¡Esfuérzate y aliéntese tu corazón!..." (Salmo 27:14). Cuando tu causa es justa y estás a bien con Dios, Él te dará la valentía necesaria para actuar. Pero debes aprender a dominar tus temores. Quizás eso implique dar la cara por tus creencias, hacer una llamada que has estado posponiendo, expresar tus opiniones, reconocer alguna debilidad de tu carácter y pedir a Dios que te ayude a cambiar. Lo que siempre debes tener en cuenta es que la acción precede al sentimiento de mayor seguridad en ti mismo.
Cada vez que confrontas tus angustias y ansiedades, das un paso adelante. Pero cuando permites que éstas te controlen, entonces te retraes a esa "zona de seguridad" y empiezas a verte como alguien que no es capaz de encarar la vida. Un buen consejo: analiza la situación sin miedo y trata de imaginar lo peor que podía ocurrir. Una vez que hayas aceptado eso, experimentarás una descarga de energía y podrás empezar a hacer algo al respecto, incluso cuando tu única alternativa sea ésta -dejarlo en las manos capaces y amorosas de Dios.
Por Bob y Debbie Gass,?con la colaboración de Ruth Gass Halliday?
"Por amor de Sion no callaré y por amor?de Jerusalén no?descansaré... hasta que?restablezca a Jerusalén y la ponga por?alabanza en la Tierra..."? (Isaías 62:1,7)
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Confianza
“No pongan su confianza en gente poderosa, en simples mortales, que no pueden salvar. Exhalan el espíritu y vuelven al polvo, y ese mismo día se desbaratan sus planes”1
“En su autobiografía Escalada Libre, la montañista Lynn Hill comparte el peligro que ella enfrentó en mayo de 1989 al escalar la cara de un acantilado en Francia. Al alcanzar la parte superior de la pared de 72 pies, ella se inclinó hacia atrás en su arnés para tomar un descanso. De algún modo, su cuerda no estaba totalmente conectada al arnés. Cuando ella puso su peso en la cuerda, Lynn cayó hacia atrás en el vacío. Se pueden imaginar lo aterrador que esto fue—caer en el vacío sin nada para capturarla. Asombrosamente, ella sobrevivió a la caída.
“Como una experta en su campo, Hill confió plenamente en su equipo. Tenía las expectativas que su arnés apoyaría su peso por completo. Su experiencia ilustra los peligros de poner la fe en algo que podría fallar.”2
Muchos de nosotros hemos aprendido la locura de poner nuestra confianza en otros que nos han quedado mal, o en contadores que ajustar sus libros para hacer que su empresa se vea bien en el mercado de valores, o en el mercado de valores por sí mismo, o en un corredor de bolsa que robó los fondos de jubilación de sus clientes (de quien soy una de las víctimas).
Viviendo en este mundo vamos a tener desilusiones en ocasiones. No siempre lo podemos evitar. Pero lo más importante en la vida es no poner nuestra confianza en un Dios falso o una religión falsa y descubrir demasiado tarde al llegar al final del camino de la vida, que no habíamos puesto nuestra confianza en el Dios vivo y su única forma de salvación. Podemos confiar en las religiones creadas por los hombres, en nuestra propia interpretación de cómo llegar al cielo, o podemos confiar en Jesús, quien dijo, "yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie llega al padre [Dios] excepto a través de mí".3 Y una vez más, “De hecho, en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos.”4
Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, gracias en el nombre de Jesús—a través de quien tu ofreces la única camino a la salvación para la humanidad. Y gracias por que puedo confiar completamente en tu palabra sabiendo que nunca me abandonaras. En el nombre de Jesús, amen.”
Nota: Vea el camino de salvación de Dios en: http://www.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.php
1. Salmos 146:3-4 (NVI).
2. James B. Meigs, "Extreme Living," O, The Oprah Magazine, Julio 2002, páginas 35-37.
3. Juan 14:6 (NVI).
4. Hechos 4:12 (NKJV).
Etiquetas: angustia., ansiedad, Confianza, Cuando, parte, Segunda, sientes, y
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. Cuando sientes ansiedad y angustia. Segunda parte
"POR NADA ESTÉIS ANGUSTIADOS..." (Filipenses 4:6)
Todos pasamos por momentos donde tenemos que elegir entre la fe y la ansiedad. La mujer atrapada en una relación abusiva que tiene que escoger entre pedir ayuda, acabar con la misma o quedarse estancada. El joven que se siente presionado a tomar droga debe elegir entre ceder ante la presión o decir "no" e irse. Una persona a quien le angustia la idea de la muerte puede leer la Palabra de Dios, hablar con un amigo o consejero, o seguir con esa ansiedad. La Biblia dice: "...El justo está confiado como un león" (Proverbios 28:1). Pero tú dices: 'Ahora mismo no me siento como un león.' ¡La valentía no elimina la ansiedad, sino que se sobrepone a ella! Decía David: "¡Espera en Jehová! ¡Esfuérzate y aliéntese tu corazón!..." (Salmo 27:14). Cuando tu causa es justa y estás a bien con Dios, Él te dará la valentía necesaria para actuar. Pero debes aprender a dominar tus temores. Quizás eso implique dar la cara por tus creencias, hacer una llamada que has estado posponiendo, expresar tus opiniones, reconocer alguna debilidad de tu carácter y pedir a Dios que te ayude a cambiar. Lo que siempre debes tener en cuenta es que la acción precede al sentimiento de mayor seguridad en ti mismo.
Cada vez que confrontas tus angustias y ansiedades, das un paso adelante. Pero cuando permites que éstas te controlen, entonces te retraes a esa "zona de seguridad" y empiezas a verte como alguien que no es capaz de encarar la vida. Un buen consejo: analiza la situación sin miedo y trata de imaginar lo peor que podía ocurrir. Una vez que hayas aceptado eso, experimentarás una descarga de energía y podrás empezar a hacer algo al respecto, incluso cuando tu única alternativa sea ésta -dejarlo en las manos capaces y amorosas de Dios.
Por Bob y Debbie Gass,?con la colaboración de Ruth Gass Halliday?
"Por amor de Sion no callaré y por amor?de Jerusalén no?descansaré... hasta que?restablezca a Jerusalén y la ponga por?alabanza en la Tierra..."? (Isaías 62:1,7)
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Confianza
“No pongan su confianza en gente poderosa, en simples mortales, que no pueden salvar. Exhalan el espíritu y vuelven al polvo, y ese mismo día se desbaratan sus planes”1
“En su autobiografía Escalada Libre, la montañista Lynn Hill comparte el peligro que ella enfrentó en mayo de 1989 al escalar la cara de un acantilado en Francia. Al alcanzar la parte superior de la pared de 72 pies, ella se inclinó hacia atrás en su arnés para tomar un descanso. De algún modo, su cuerda no estaba totalmente conectada al arnés. Cuando ella puso su peso en la cuerda, Lynn cayó hacia atrás en el vacío. Se pueden imaginar lo aterrador que esto fue—caer en el vacío sin nada para capturarla. Asombrosamente, ella sobrevivió a la caída.
“Como una experta en su campo, Hill confió plenamente en su equipo. Tenía las expectativas que su arnés apoyaría su peso por completo. Su experiencia ilustra los peligros de poner la fe en algo que podría fallar.”2
Muchos de nosotros hemos aprendido la locura de poner nuestra confianza en otros que nos han quedado mal, o en contadores que ajustar sus libros para hacer que su empresa se vea bien en el mercado de valores, o en el mercado de valores por sí mismo, o en un corredor de bolsa que robó los fondos de jubilación de sus clientes (de quien soy una de las víctimas).
Viviendo en este mundo vamos a tener desilusiones en ocasiones. No siempre lo podemos evitar. Pero lo más importante en la vida es no poner nuestra confianza en un Dios falso o una religión falsa y descubrir demasiado tarde al llegar al final del camino de la vida, que no habíamos puesto nuestra confianza en el Dios vivo y su única forma de salvación. Podemos confiar en las religiones creadas por los hombres, en nuestra propia interpretación de cómo llegar al cielo, o podemos confiar en Jesús, quien dijo, "yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie llega al padre [Dios] excepto a través de mí".3 Y una vez más, “De hecho, en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos.”4
Se sugiere la siguiente oración: “Dios mío, gracias en el nombre de Jesús—a través de quien tu ofreces la única camino a la salvación para la humanidad. Y gracias por que puedo confiar completamente en tu palabra sabiendo que nunca me abandonaras. En el nombre de Jesús, amen.”
Nota: Vea el camino de salvación de Dios en: http://www.actsweb.org/sp/conocer_a_dios1.php
1. Salmos 146:3-4 (NVI).
2. James B. Meigs, "Extreme Living," O, The Oprah Magazine, Julio 2002, páginas 35-37.
3. Juan 14:6 (NVI).
4. Hechos 4:12 (NKJV).
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