Condúcete siempre con rectitud
"...ORAD POR LOS QUE OS CALUMNIAN" (Lucas 6:28)
Don Shula, entrenador del equipo de fútbol americano los Miami Dolphins, les inculcó a sus jugadores "la regla de 24 horas". Tenían 24 horas para celebrar la victoria o para rumiar la derrota, después tenían que olvidarse y seguir adelante. ¡Qué regla tan buena para la vida!
Cuando te critican, es humano querer vengarte, pero si te tomas la molestia de comprender a las personas, te darás cuenta de que es más fácil perdonarlas. Muchas de las personas negativas que nos encontramos son así porque carecen de relaciones estrechas, por ello no quieren intimar mucho con los demás, apenas comparten sus sentimientos y se sienten incómodos con los que lo hacen. Les resulta más fácil condenar que aceptar. Sus opiniones rígidas les hacen inflexibles. A menudo estas personas no pueden manejar la libertad porque necesitan reglas que limiten sus alternativas, y sólo se sienten seguras dentro de sus propios límites. Abraham Lincoln dijo: 'Si tratara de responder a todos los ataques que me hacen, más vale que apagara y me fuera. Hago las cosas lo mejor que puedo. Si al final resulta que lo hice bien, las críticas no tendrán ningún valor. Y si lo hice mal, aunque diez ángeles declararan que tenía razón, eso no cambiaría nada.'
En tu trato con los demás, condúcete siempre con rectitud, siguiendo la instrucción de Jesús: "Bendecid a los que os maldicen y orad por los que os calumnian. Al que te hiera en una mejilla, preséntale también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues. Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos" (Lucas 6:28-31). ¿Es fácil hacer eso? No, ¡pero siempre da buenos resultados!
Por Bob y Debbie Gass,?con la colaboración de Ruth Gass Halliday?
"Por amor de Sion no callaré y por amor?de Jerusalén no?descansaré... hasta que?restablezca a Jerusalén y la ponga por?alabanza en la Tierra..."? (Isaías 62:1,7)
Cuando sientes ansiedad y angustia. Primera parte
"POR NADA ESTÉIS ANGUSTIADOS..." (Filipenses 4:6)
La ansiedad comienza como un hilito de agua en nuestra mente que después se convierte en un río, por el cual discurren todos nuestros pensamientos. La mayoría de nuestras angustias y ansiedades pueden ser clasificadas en tres categorías:
1) Ansiedad por las cosas que todos enfrentamos, tales como el envejecer, las discapacidades, la jubilación, la soledad, la incertidumbre financiera, los accidentes, las enfermedades, la pérdida de un ser querido y la muerte. 2) Ansiedad por las cosas que todos tenemos que hacer: tomar decisiones, empezar y acabar una relación, adelgazar, cambiar de trabajo, equivocarnos. 3) Ansiedad que refleja nuestro estado de ánimo interno: éstas revelan nuestro sentir de si nos vemos o no capaces de enfrentar las cosas. Por ejemplo, el miedo al rechazo puede incidir negativamente en todas tus relaciones. Para evitar que te hieran, te encierras en ti mismo, tu mundo se hace cada vez más pequeño y disminuyen las oportunidades de desarrollarte como persona.
Muchas de nuestras angustias pueden resumirse en una pregunta: '¿Qué pasa si no puedo enfrentar eso?' Tu mente es un campo de batalla donde hay victoria o derrota. Pregúntate: '¿Me sentiría igual de angustiado si supiera de cierto que soy capaz de hacer frente a todo lo que venga?' La respuesta es negativa. La ansiedad no puede paralizarte y robarte el gozo si sabes que podrás hacer cara a lo que venga. Seguro que dices: 'Eso es demasiado simplista.' Pero no lo es si incluimos a Dios en la ecuación. Mira dos versículos que deberían eliminar la angustia y que puedes reclamar cuando estés pasando por momentos difíciles: 1) "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13). 2) "Por nada estéis angustiados, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús" (Filipenses 4:6-7).
Por Bob y Debbie Gass,?con la colaboración de Ruth Gass Halliday?
"Por amor de Sion no callaré y por amor?de Jerusalén no?descansaré... hasta que?restablezca a Jerusalén y la ponga por?alabanza en la Tierra..."? (Isaías 62:1,7)
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